sábado, 17 de agosto de 2019

LA ALCAZABA DE MÁLAGA



LA ALCAZABA DE MÁLAGA

Posiblemente, la primera  mezquita que se levantó en esta zona la ordenó construir el emir Mu’awiya bin Salih al-Himsi, alrededor del 754. Posteriormente, entre los años 904 y 910, Abd Allah I ibn Muhammad I, séptimo emir de Córdoba, atacó Málaga y destruyó los arrabales de la ciudad. Abd Allah I era abuelo de Abd al Rahman III (891-961), quien dio orden de destruir las fortalezas y alcazabas de la Cora de Rayya (Málaga y S de Córdoba), cuya capital era Arxiduna (Archidona).

Con la desintegración del califato de Córdoba, la taifa de Málaga pasó a poder de los hammudíes, descendientes de Idris, fundador de Fez y descendiente de Mahoma. El primer califa fué Ali ibn Hammud al Nasir y le sucedieron otros doce. El califato de los hammudíes duró desde 1009 hasta 1055, año en el que Málaga fué conquistada por Badis ibn Habus, tercer rey de la Taifa de Granada (1038-1073) y perteneciente a la dinastía bereber de los ziríes.

Badis mandó construir la Alcazaba entre 1057 y 1063, como capital política, administrativa y militar y puso al mando a su hijo Buluggin ibn Badis. La Alcazaba se levantó sobre una antigua villa romana y para su construcción se reutilizaron materiales procedentes del teatro romano,  construido sobre una anterior fortificación de origen fenicio-púnico.
Este Palacio fortaleza cuyo nombre en árabe significa ciudadela del árabe qasaba, al kasbah, 'ciudadela',  es una fortificación palaciega de la época musulmana.






Ocupaba el extremo oriental del desaparecido recinto amurallado de la ciudad, como todas las alcazabas musulmanas, de manera que los frentes de mediodía, poniente y norte quedaban a intramuros.
La Alcazaba se encuentra asimismo junto al teatro romano de Málaga, el parque de la ciudad y frente al puerto, en un enclave singular.







Es, sin duda,  uno de los monumentos históricos de la ciudad, un espacio muy visitado por conjugar historia y belleza en un mismo recinto, y de visita casi obligada.
De época musulmana está situada a los pies del monte Gibralfaro donde está el Castillo defensivo árabe al que estaba unido por un pasillo resguardado por murallas llamado La Coracha; junto al Teatro romano y frente al edificio de la Aduana, es una oportunidad para ver en solo unos metros la unión de las culturas romana, árabe y renacentista, lo que hace a este rincón un lugar muy especial. 



Construida entre 1057 y 1063 según los historiadores musulmanes a instancias del rey de taifas bereber de Granada, Badis, como ya hemos comentado anteriormente, tiene unas vistas magníficas sobre la ciudad.  En su construcción se emplearon materiales de acarreo y se reutilizaron piezas del anexo teatro romano, como columnas y capiteles. Imágenes de Málaga desde la Alcazaba.




Posteriormente llegan a Málaga los Almorávides en 1092 y los Almohades en 1146. En el 1279 la conquista Muhammad II Ben al-Ahmar y pasa al reino Nazarita. Su reforma le confiere una profunda impronta como edificación nazarí construida sobre la roca. Conjuga las necesidades de defensa y la belleza de un palacio árabe organizado a base de patios rectangulares y crujías en torno con sus jardines y estanques. Sus estancias que, en la tradición de la arquitectura granadina, buscan en los interiores la alternancia de luces y sombras para conseguir esos juegos que tan bien dominan los alarifes árabes
Su componente militar la hace una de las obras más importantes musulmanas conservada en España. Con matacanas, torres albarranas con saeteras y murallas almenadas como elementos defensivos, sin embargo su mejor defensa estaba en su situación, dominando desde sus balcones la ciudad y la bahía.  Cuenta con un patio de armas que previamente fue un barrio de la ciudad, de hecho su plaza central fue nombrada como la plaza de San Gabriel.





La Alcazaba participó en la toma de Málaga por Fernando el Católico, quien tras vencer y conquistar a El Zagal en Vélez, asedió Málaga que estaba en manos del Zigrí y sus Gomeres.
El 19 de agosto de 1487 entran en la ciudad los Reyes Católicos, quienes tomaron posesión de la ciudad, rendida por hambre después del largo asedio. Izaron la cruz y el pendón de Castilla en la Torre del Homenaje. El rey Fernando entregó a Málaga la imagen de la Virgen de la Victoria, talla de origen alemán regalada por el emperador Maximiliano I al monarca español, que desde entonces es la patrona de la ciudad.
 Posteriormente, todo el recinto vivió un proceso de abandono y saqueo. Los muros exteriores fueron usados para la creación de las casas del barrio de la Coracha. No fue hasta las primeras décadas del siglo XX cuando se empieza a rehabilitar el edificio. El material empleado en la construcción de la Alcazaba fue en gran parte una piedra caliza fosilífera que se descompone fácilmente, por lo que a lo largo de su historia sufrió importantes reconstrucciones, la mayor de ellas y de la que nos ha quedado constancia historica a través de las crónicas fue la realizada en época Taifa por Badís, rey zirí de Granada entre 1040 y 1065, que la fortaleció y la amplió hasta el punto de que muchos autores lo consideran el constructor. La mayor parte del Palacio pertenece al s.XIV, muy reconstruido en la restauración de 1930.

 A su alrededor había un barrio, hoy totalmente desaparecido, que tenia incluso su sistema para evacuar las aguas fecales, y con letrinas en casi todas las casas, lo que acredita el alto nivel de civilización que existía en esos momentos. La Torre del Cristo antiguamente era el punto de entrada al barrio que fueron creando los malagueños y que actualmente se encuentra poblado de viviendas. El nombre de la puerta y de la torre tuvo su origen a que una hornacina de Cristo con tres huevos de avestruz adornaban la entrada. El barrio en cuestión se encontraba en la parte más oriental del último recinto , donde se hallaron las ruinas de  pequeñas casas formando lo que hemos venido a llamar como un barrio de tres manzanas entre calles enlosadas. En la imagen, la Torre del Cristo.





Un pequeño baño y dos viviendas muy pequeñas conformaban la manzana sudoeste y otras dos pequeñas también las de la manzana más oriental. De mayor tamaño eran las tres viviendas encontradas en la manzana sur. La altura máxima de los muros que se han conservado es de un metro. Las puertas de las viviendas estaban compuestas por dos hojas de madera. La distribución de las viviendas estaba muy bien aprovechada: todas con un pequeño patio casi cuadrado, con aceras y crujías alrededor, en torno al cual se distribuían las habitaciones. Algunas de las casas conservan los primeros peldaños de las estrechas escaleras que conducían a la planta superior. El suelo de las habitaciones consistía en una capa de mortero de cal teñida de almagra, aunque algunas conservan losetas de barro y piezas de mármol aprovechadas.



En el interior de las casas se encontraron zócalos pintados de rojo, con inscripciones en cúfico y dibujos geométricos de lazo de a ocho.
En la parte septentrional del barrio había un baño, en donde el agua subía a través de una noria desde un pozo profundo al que llamaron Airon, situado el castillo de Gibralfaro,  hasta el recinto inferior.


El sistema defensivo es único y es considerado el mejor de las alcazabas de su época, ya que dispone de tres recintos, uno dentro de otro que aumentaba su seguridad, además de su posición estratégica. De estos tres patios o recintos consecutivos, podemos decir que  el primero llamado de Los Surtidores, conserva en su lado sur una arquería Califal que da paso a una sala desde la que se accede a la Torre de la Armadura Mudéjar, cubierta con armadura de salo del sXVI y a la Torre de Maldonado, con bellas columnas de mármol originales y que es un espléndido mirador sobre la ciudad.








A través de un pabellón reconstruido se accede al interior del Palacio Nazarí con el Patio de los Naranjos y al de La Alberca, y desde él, a la  zona ocupada por el Barrio de Viviendas. Imagen del patio de la Alberca. 




 La Alcazaba dispone de un espacio entre dos recintos defensivos, actualmente cerrado al público, en el que se encuentra un camino con una preciosa pradera, en la que se pueden ver cómo eran las mazmorras para los presos que tienen forma de embudo invertido bajo tierra.




Imagen del interior de la Alcazaba malagueña, por un camino que accede al castillo de Gibrañfaro, que se encuentra cerrado, aunqu8e se puede acceder por el exterior.



Para llegar a la parte más elevada, donde habitaban el alcalde o cadí de la ciudad, era necesario atravesar desde el interior de la ciudad los tres recintos concéntricos amurallados y alargados que antes he nombrado, y ocho puertas fortificadas; dos de ellas en recodo, que daban seguridad a sus habitantes, tanto a los reyes y gobernadores musulmanes, que habitaron el palacio nazarita, como a los que moraron en el arrabal a intramuros. En la parte central del recinto superior están los Cuartos de Granada, residencia de los gobernadores. Se conserva el palacio nazarí de los siglos XIII-XIV, que se organiza en torno a los tres primeros patios antes mencionados.




  La presencia de torres albarranas con saeteras y murallas almenadas también aportan importantes elementos defensivos. Desde los balcones del palacio se puede observar una panorámica excepcional de la bahía.
 Poca gente conoce que en su interior se encuentra un pozo denominado ‘Airón’ que tiene unos 40 metros de profundidad y que se utilizaba para el suministro de agua para los habitantes del palacio en caso de no poder salir por agua.
 A través del espacio intermedio entre las fortificaciones, se encuentra una vía de escape para que en caso de invasión, el gobernante pudiese escapar sin tener que atravesar la ciudad de Málaga, este acceso llevaba a la torre del Homenaje. Una vez se edificó Gibralfaro, esta puerta perdió su uso y se tapió.



Tuvo sucesivas reconstrucciones, algunas hasta en el siglo XX, como hemos comentado antes, y actualmente es visitable con importantes muestras arqueológicas expuestas. En las primeras excavaciones para su restauración, aparecieron restos de muros romanos de hormigón revestido de estuco rojizo y pequeñas albercas excavadas en pizarra, destinadas a la preparación del Garum (pasta de pescado que elaboraban los romanos) y una mazmorra donde encerraban durante la noche a las cautivas cristianas que trabajaban de día.

Como en toda fortaleza no hay un único acceso. Sus murallas están salpicadas de puertas de madera que guardan secretos, entradas que pasan inadvertidas y rejas que dejan ver, pero nunca del todo. Una de estas últimas es la que se nos abre desde un lateral del patio de época taifa y nos conduce a una vía lateral que rodea el palacio Nazarí. Al otro lado del muro, el turismo, acaba su recorrido oficial por la Alcazama de Málaga, con la visita a esta zona noble habitada en otro tiempo por reyes, visires, gobernadores o alcaides, según la época. Pero a este lado todavía queda una tercera zona de la fortaleza, la más alta tras superar la entrada y el nivel medio, conocida como el barrio árabe, el tesoro mejor guardado de esta fortificación, y su zona más desconocida, aunque también la de conservación más delicada. 

La sensación es que entramos en un túnel del tiempo y nos quitamos unos cuentos siglos de encima. Una impresión que alimentan calles estrechas que denotan su origen árabe , hay tramos en los que solo cabe una persona. Esta cara oculta de La Alcazaba comienza mostrando los baños árabes que pertenecían al palacio y, más allá, un conjunto de ocho viviendas en las que llegaron a residir unas 40 personas que estaban al servicio de dueño y señor de Málaga, además de los soldados para la defensa de la fortaleza. Una pequeña ciudad que quedó tocada por aquel violento seísmo de 1680. La huida despavorida de los habitantes a zonas más seguras hizo que la naturaleza se apropiara de las casas. 


La primera parada de este itinerario oculto es una construcción con forma de ‘U’ en la que residía el cuerpo de guardia.

De allí a las viviendas del barrio sólo hay un paso. Concretamente, una calle angosta. La arqueóloga explica como la arquitectura sigue cánones romanos y que incluso dan idea de un alto grado cultural y social. No solo por la independencia de cada residencia, sino porque a las mas grandes se accede por un zaguán con forma de ‘L’ que impedía la visión del interior desde fuera y preservaba la intimidad de los habitantes. Muchas de estas casas árabes fueron desenterradas en los años 1939-40. Y con ellas salieron a la luz zócalos pintados de almagra , un tinte de óxido rojo,  y pavimentos de alto valor arqueológico que se dejaron a cielo abierto. Habían permanecido conservados bajo tierra desde los siglos XI y XII, pero su exposición a las inclemencias del tiempo provocó buena parte de su destrucción. Por esa razón, estos frisos aparecen ahora mallados para su protección y todo el barrio se ha techado al considerarse el conjunto una zona arqueológica que llega hasta la torre del homenaje, que continúa parcialmente derruida.



Una delicada situación de conservación que mantiene, por el momento, toda esta zona vedada al público, pero los amantes del romanticismo y la historia de la belleza, mantenemos  la esperanza de que algún día se pueda visitar.


LA LEYENDA DEL FANTASMA DE LA ALCAZABA, Y ALGUNA OTRA MÁS.

Una de las historias más misteriosas y antiguas de Málaga tuvo lugar en la Alcazaba. Antiguamente en su interior se encontraban casas de clase baja; se conocía como la zona de La Alcazabilla.
El verano de 1936, durante el cual se estaban realizando excavaciones en La Alcazabilla, se encontraron unas pequeñas figuras con nariz alargada y sombrero. Las identificaron con los duendes de las historias que se contaban a los niños por aquel entonces. ¿Tendrían algo que ver con lo que ocurrió a continuación? En la imagen, la Alcazaba en aquel tiempo.



Tras la puesta de sol y cuando ya se dirigía a casa un fuerte ruido sobresaltó a una de las vecinas, esta alzó la mirada y pudo ver una sombra de gran tamaño. La sombra se encontraba en uno de los antiguos torreones y parecía observarla desde la altura. La mujer, sobresaltada, avisó a otros vecinos que salieron a ver que ocurría; todos fueron testigos de tan tenebrosa aparición. La figura tras sentirse descubierta desapareció no sin antes dejar caer una piedra a los pies de los vecinos que allí se habían congregado. Sobresaltados continuaron discutiendo sobre el suceso hasta altas horas de la noche, fue una situación inquietante.
El día siguiente y alrededor de las 11:00 horas comenzó una lluvia de piedras. El origen no era claro pero muchos vecinos aseguraron que venían de la casa número 24, en abandono tras la muerte de su último inquilino.
La lluvia de piedras duró todo el día, pero no fue todo. Al caer la noche esa misteriosa figura volvió a hacer acto de presencia; esta vez la acompañaban sonidos de lamentos y cadenas según atestiguaron los allí presentes. Los vecinos con temor pero decididos se aventuraron a ir por ese extraño ser, el cual desapareció sin dejar rastro.

Pasó otro día y a la mañana siguiente volvió la lluvia de piedras; el fenómeno hirió a tres mujeres que se encontraban en el lugar. Esta vez y ante el cariz amenazante que estaban tomando los acontecimientos los vecinos decidieron asaltar rápidamente la casa abandonada desde la que suponían se lanzaban las piedras.
Esperaban encontrar a alguien allí escondido, una persona física que había decidido gastarles una broma pesada. No se esperaban lo que ocurrió a continuación.
Echaron la puerta abajo y al entrar vieron que las llaves estaban puestas por dentro y que no había un hueco lo suficientemente grande ni para que un niño pudiera escapar, lo cual descartaría la presencia de alguien físico. La creencia de que era un fantasma ganaba cada vez más adeptos.
Con la puerta entreabierta tras aquel intento por cazar al amenazante ser  eran muchos los curiosos que se asomaban. Fue el caso del llamado Jaime Morales, un chico que para demostrar su valía frente al grupo de amigos decidió entrar solo a la casa. Este chico aseguró haber visto al fantasma, dijo que este iba vestido como una persona normal. El muchacho quiso alcanzarlo pero recibió un ladrillazo mientras la figura huía por una ventana. Esta ventana según se pudo comprobar más tarde no era lo suficientemente grande para que ninguna persona pudiera pasar, lo que añadía aún más misterio al relato.




Finalmente el suceso tomo importancia hasta el punto de que los guardias fueron a registrar todo el lugar. No lograron encontrar a nadie ni nada sospechoso.
El fantasma dejó de aparecer y pasó a formar parte de las muchas leyendas de Málaga.
En la actualidad y con un entorno completamente reformado aún hay guardias de seguridad que dicen ser testigos en ocasiones de una figura oscura que recorre la Alcazaba y se pierde tras las esquinas, ruidos de piedras que parecieran ser lanzadas y gritos que resuenan en el silencio de la noche sin un origen concreto.
¿Seguirá visitando el lugar el fantasma de la Alcazaba? ¿Sería el antiguo vecino ya fallecido, alguien enlazado con el pasado de tan imponente monumento que se niega a marchar?...Puede que algún día, me atreva a contar cierto encuentro nocturno con la aparición fantasmagórica de cierta princesa, bueno, más concretamente  una reina y guerrera cristiana bereber zenata , según me contó,  de la tribu Yarawa, de nombre Dihia al-Kahina, con la que tuve cierta experiencia en una visita nocturna a mi enamorada Alcazaba malagueña…



Aingeru Daóiz Velarde.- 

viernes, 26 de julio de 2019

ECO, LA NINFA DE LAS MONTAÑAS.



ECO, LA NINFA DE LAS MONTAÑAS.


Eco es un personaje perteneciente a la mitología griega, que como ya conocemos, está llena de simbología. Para cada cosa que existe en la naturaleza u ocurre entre los seres humanos, los griegos creaban historias e incluso fábulas para explicar la procedencia de todo. En este sentido, hoy nos centraremos en la leyenda de la ninfa Eco. 

Eco, era una ninfa de las montañas, una oréade del monte Helicón, consagrado a Apolo y a las musas. Fue conocida por su belleza cabal, su simpatía y alegría, pero sobre todo por el don de la palabra. Tenía una voz y un lenguaje precioso, de una fluidez natural y un tono capaz de hipnotizar a cualquiera. Fue educada por las Musas mientras era criada por otras ninfas, y su particularidad era que estaba enamorada de su voz . Es la protagonista junto a Narciso, un joven y hermoso pastor, del mito que le da origen al eco.

LA ENEMISTAD DE ECO Y HERA 

Eco vivía en las montañas junto al resto de ninfas por las que fue criada. Era envidiada por muchos, especialmente por Hera, diosa del matrimonio y esposa del dios Zeus. Esta envidia surgió de los celos que sentía cuando su marido salía al bosque a visitar a las ninfas, como Eco. La alegre ninfa solía entretener a la diosa Hera, mientras su marido aprovechaba para mantener relaciones fuera del matrimonio. Desgraciadamente, un día Hera sorprendió a Zeus con Eco y descubrió, una vez más, la infidelidad de su esposo. 

Como castigo, la diosa del matrimonio, le arrebató a Eco lo más importante en su vida, su preciosa voz. Apiadado de su amada, Zeus le suplicó a su esposa que rebajara la gravedad el castigo. Esta así lo hizo. En lugar de dejarla sin voz, le obligó a repetir la última palabra que dijera cada persona con la que hablara. Como consecuencia, Eco se alejó de la sociedad y del resto de humanos, decidiendo así irse a vivir al campo. 



ECO Y NARCISO, LA LEYENDA DE UN DESAMOR. 

Una vez retirada en el campo, la joven ninfa conoció a Narciso, un hermoso pastor conocido por rechazar el amor y todas las mujeres que se le acercaran. El joven era hijo de la ninfa Liríope de Tespias y el dios del rio, Cefiso. 


Cuando Narciso nació, el adivino Tiresias predijo que el muchacho tendría una vida larga a no ser que este se viera atraído por su reflejo. Por esta razón, su madre evitó todos los espejos. Creció en la ignorancia pero creando el camino propio hacía su destino. 


Eco observaba al joven diariamente, a escondidas, durante sus largos paseos. Un día Narciso descubrió la cueva en la que habitaba y la encontró allí. La ninfa quedo totalmente enamorada del joven, pero avergonzada de su voz, buscó ayuda de los animales para poder expresarle su amor. Sin embargo, Narciso se burló de ella y como de costumbre, la rechazó. 

Cuando la ninfa fue rechazada, esta solo era capaz de responder con las palabras del bello joven. 


Eco desilusionada, humillada y dolida, se encerró en su cueva, escondida en un lugar solitario y oscuro, se dejó llevar sin comer, y no volvió a salir de allí hasta que murió desintegrada en el aire, dejando solo su voz que repetía las últimas palabras de cualquier frase, dando origen así al fenómeno que hoy en día reconocemos como eco.




Los dioses se molestaron por el mal comportamiento de Narciso hacia Eco, por lo que la diosa Nemesis, diosa de la venganza, le mandó un castigo. Este consistió en maldecirle a enamorarse de su propio reflejo, que con el paso del tiempo lo lleva a la muerte por desamor. Enamorado de sí mismo, se dejó morir mirándose en un estanque y de su cuerpo muerto nació la flor del narciso, lo que dio pie a Freud a definir como narcisismo a aquellos trastornos de personalidad en los que el sujeto está inusualmente centrado en sí mismo.






domingo, 14 de julio de 2019

LOS MISTERIOS DE LA NOCHE DE SAN JUAN


LOS MISTERIOS DE LA NOCHE DE SAN JUAN

A pesar de su tremenda popularidad actualmente, las raíces de la celebración de la Noche de San Juan se pierden en el tiempo y no se conocen con absoluta certeza. Esta celebración tiene lugar en prácticamente toda España y muchos otros lugares del mundo y reúne a miles de personas durante la madrugada del 23 al 24 de junio en torno a una hoguera (a poder ser en una playa). Durante la última década se ha convertido en una divertida fiesta popular pero antes de eso se le concedía un significado religioso y, mucho antes, uno pagano, conocido también como la noche del fuego o de las brujas. Los antiguos celtas llamabas a esta noche Alban Heruin.




Las religiones antiguas daban una gran importancia al comienzo y final de las estaciones, que marcaban su cosecha y ritmo de trabajo, y al fuego. Por ello, la proximidad del solsticio de verano y la presencia de hogueras no parece ser algo casual. Aunque puede asociarse con la cultura celta y no es descabellado pensar que fueron ellos quienes popularizaron esta celebración, las llamas eran un poderoso símbolo de purificación o fertilidad, entre otros. Durante esa noche se celebraban rituales que buscaban atraer la buena suerte, espantar a los espíritus malignos, asegurar las cosechas o aumentar la fertilidad de las mujeres.



EL FUEGO Y EL AGUA

El fuego es un símbolo importante para este día ya que se utilizaba en los rituales ancestrales de esta noche, por ser representación del sol que ese día se mantiene por más tiempo en la tierra, además por ser un elemento purificador que libera de la mala suerte y transformador, se invita a lanzar en él un papel con una lista de cosas que queremos dejar atrás en nuestras vidas y quemándose en esa hoguera, lograr que se transforme y la energía vuelva a donde tiene que ir.

El agua también es un símbolo primordial para esta celebración, ya que simboliza la fertilidad y pureza, se considera que a partir de las doce de esta noche el agua es milagrosa, cura enfermedades y proporciona la felicidad. Los ritos de las nueve olas, hacer agua de rosas o flores y bañarse con esa agua desnudos esa noche para encontrar pareja o tener hijos.
Otra parte del ritual importante son las hierbas ya que quintuplica las propiedades curativas de esa noche, el tomillo, el romero e incluso la hierba de San Juan se utilizan este día para hacer remedios.



UN ROMANCE ENTRE LA LUNA Y EL SOL.

Pero ¿cuál era el motivo de celebración aquella noche? Una de las teorías sostiene que, ya que a partir del solsticio de verano los días se van acortando cada vez más, la reunión en torno a las hogueras buscaba extender el máximo tiempo posible la presencia de luz y dar ánimos al Sol, que iría agotándose hasta volver con las fuerzas restauradas en el solsticio de invierno para estirar los días de nuevo.

Otra teoría posible es que existía la creencia de que el gran astro estaba enamorado de la Luna (o de la Tierra, según a quién se pregunte), por lo que en el solsticio de verano se negaba a abandonar a su amada. Así, la noche más corta del año sería la fecha idónea para que la gente celebrase su amor y se explicaría el elemento romántico que parecía existir en torno a la actual Noche de San Juan. Esta explicación hace que cobren más sentido los encantamientos y rituales relacionados con la fertilidad y el amor.


 LA FIESTA CRISTIANA

San Valentín, Navidad o Halloween demuestran cómo la religión cristiana reconvirtió las fiestas y creencias paganas y las hizo suyas con el fin de facilitar así la conversión de los otros pueblos. 



Con la propagación de las ideas cristianas, la Noche de San Juan se mantuvo, pero perdió su carácter mágico e incorporó la historia del nacimiento de Juan Bautista, cuentan que Zacarias, un sacerdote casado con Isabel, personas ya mayores y sin descendencia, un día mientras rezada en el santuario, el ángel Gabriel se le presentó anunciando que tendría un hijo con su esposa Isabel, Zacarias dudo, por lo cual el ángel lo dejo sin voz hasta que todo eso ocurriera.

Pasado el tiempo de la gestación, Zacarias encendió una hoguera para anunciar a sus parientes el nacimiento de su hijo, Juan Bautista, que sospechosamente coincidía con la Noche de San Juan. Lo paradójico del asunto es que en realidad no debería festejarse, porque el “dies natalis” (cumpleaños, aniversario) de los santos siempre ha sido el de la muerte, menos para Juan Bautista. Pero independientemente de esto los cristianos del medievo encendían grandes hogueras y celebraban diversos ritos a su alrededor ese día.
Lo más probable es que la fecha fuese elegida a propósito para coincidir con el solsticio y se mantuvieran las hogueras como parte de la celebración para crear puntos en común con los pueblos paganos.

Durante la época medieval, cuando la religión cristiana estaba en pleno apogeo en Europa, los creyentes encendían hogueras y celebraban el nacimiento de San Juan Bautista con diversos ritos en torno al fuego entre los que siempre estaba presente la señal de la Cruz. Con el tiempo la estricta supervisión de los religiosos se relajó y estas fiestas adquirieron un carácter más popular que incluía otras costumbres como vestir de blanco (color símbolo de pureza al igual que el fuego), entrar en el mar y saltar olas para atraer la buena suerte o saltar sobre la hoguera.

El paso del tiempo ha actualizado la Noche de San Juan y ya no es ni la serie de ritos paganos de la antigüedad ni la celebración cristiana de hace siglos. En España, cada ciudad o pueblo tiene sus particularidades a la hora de celebrarla y esta ha llegado a traspasar la península. En países latinoamericanos como Perú o Colombia, por ejemplo, la Noche de San Juan es llamada Inti Raymi, una fiesta en honor al dios Sol inca que tiene lugar coincidiendo con el solsticio de invierno del hemisferio sur.


RITUALES Y TRADICIONES DEL DÍA DE SAN JUAN.

Pasar por encima del fuego en la víspera de San Juan es una de las formas más habituales de celebrar esta festividad la tradición marca saltar siete veces,  escribir deseos en un papel y quemarlo, lavarse la cara en el agua del mar justo a medianoche para conservar la salud y la belleza durante todo el año. Pero, de acuerdo a la tradición, el hechizo dejaría de ser efectivo si después de bañar el rostro la persona se mira al espejo. Dormir con tres patatas bajo la almohada es una superstición propia de la Noche de San Juan. Una de las patatas debe estar entera, otra rasgada y la última sin piel. Al día siguiente se debe introducir la mano bajo la almohada y extraer una de las piezas: si se saca la patata entera, el futuro estará lleno de prosperidad; la patata marcada reflejaría una alternancia de momentos positivos y desdichados; por último, la patata sin piel simbolizaría la mala suerte. También existe un ritual para vaticinar el futuro de la relación entre dos personas. Consiste en colocar un par de agujas en un cuenco profundo lleno de agua y dejarlas flotar libremente. Si los alfileres se separan, se supone que la relación no va por buen camino y que se producirá un distanciamiento, mientras que si se unen, ambas personas permanecerán juntas. Hacer una cruz en los árboles a medianoche para que se cumplan las promesas y se mantengan durante toda la vida. Poner siete velas en una superficie cubierta con una tela roja para atraer la pasión, el valor y la protección, entre otras virtudes. Enterrar un trozo de vela que haya ardido durante la Noche de San Juan para pedir la fertilidad de la tierra y de las cosechas. Encender dos velas rojas en el dormitorio y quemar con ellas un papel que incluya el nombre de una persona deseada. Recoger nueve flores de cualquier tipo y colocarlas bajo la almohada para tener sueños que desvelen aspectos sobre el futuro. Beber agua de un manantial recogida la mañana siguiente de la Noche de San Juan para ahuyentar el mal de ojo. 


LA NOCHE DE SAN JUAN EN PUERTO RICO

Como en España, cada 23 de junio a la medianoche muchos puertorriqueños y creyentes en distintas partes del mundo celebran la tradicional Noche de San Juan.
Según la tradición, que tiene raíces religiosas y paganas, las personas optan por zambullirse de espalda en cuerpos de agua (playas, ríos o hasta en piscinas) el 23 de junio a las 12 de la media noche. En Puerto Rico es una festividad muy arraigada.


La celebración se hace en honor al santo patrón de la capital puertorriqueña, que es  el único santo del catolicismo al que la Iglesia conmemora el día de su nacimiento y no de su muerte. Son muchas las tradiciones que nos unen, la pena, es que son también muchos los años que nos separan, voto por seguir recordando nuestras tradiciones, y acortar así la distancia de los años que nos distancian. Un abrazo Puerto Rico.

Aingeru Daóiz Velarde.-






SAGA DEL NUEVO MUNDO.


SAGA DEL NUEVO MUNDO.

Me complace presentar la novela de Silvia Sanfederico Roca, miembro de nuestro grupo de Facebook POR LOS CAMINOS DE HISPANIA, lo cual nos honra especialmente, y decir que se trata de la saga completa que incluye los libros "Ángeles del Nuevo Mundo" y "La unión de dos continentes". 

En el Nuevo Continente, a mediados del siglo XVIII, la Compañía de Jesús defiende a los indios guaraníes de los abusos de los portugueses, que tratan de capturarlos para venderlos como esclavos. Isabel es una joven indígena que junto a su familia vive en la reducción Santísima Trinidad del Paraná, Misión regentada por el padre Enrique. El padre Enrique ha dedicado toda su vida a proteger a los indios de la esclavitud. ¿Logrará el jesuita salvar a su gente de la maldad de los que solo buscan en América la riqueza, o por el contrario todo su mundo se derrumbará dejando a su pueblo en manos de los colonizadores? Esta saga está basada en hechos históricos, mezclándose en ella personajes reales con otros ficticios, y la historia se desarrolla en escenarios que han existido, algunos de los cuales todavía se conservan.




Sobre la escritora, hay que decir que empezó a escribir ya desde muy joven, algunos cuentos con solo 12 años, pero realmente empezó a escribir novelas hace cinco años, cuando en su espíritu autor empezó a materializarse el duende de la creación literaria y la divulgación de un proyecto para compartirlo y despertar el interés por la lectura, que como si de un cuadro se tratara, le da el matiz del color a flor de piel de la sensibilidad y los sentimientos, con las pinceladas precisas que diferencian una buena obra,  trasladando a la época, el rigor de histórico transformado en novela, con un lenguaje sencillo y ameno que facilita el disfrute de la lectura. Aunque cada lector, puede interpretar diferentes conceptos, la novela no puede considerarse como un juicio histórico, sino más bien como una exposición de sensaciones humanas encontradas en el contexto del tiempo histórico que les tocó vivir a los protagonistas, y ahí, se encuentra la diferencia de un buen concepto literario, y una especie de doctrina sin rigor, huyendo de mitos y tópicos cuya única intención no sea más que la de patalear en el sentido de la sinrazón.


Actualmente, Colabora con la revista "El Club de la Fábula", donde escribe reseñas y relatos de fantasía y ciencia ficción. A  participado además  en diversas antologías, publicando poemas y relatos, y actualmente participa también en la antología solidaria Fuera de Tiesto, que se publicará en breve, con su cuento "La luciérnaga".


Su idea de divulgación literaria, por el momento, sigue el camino de la autoedición, aunque según sus propias palabras, no descarta a ninguna editorial, ni está en contra de ellas, por lo que sus publicaciones las podemos encontrar en Amazon. En lo referente a las redes sociales, nuestra autora tiene una página dedicada a Historia y literatura, se llama "Ángeles del Nuevo Mundo - La Isla de Árum", pero también la podemos  encontrar en Twitter como @SSanfederico