domingo, 3 de noviembre de 2019

EL CASTILLO DE OTRANTO…NOVELA GÓTICA.


EL CASTILLO DE OTRANTO…NOVELA GÓTICA.






Horace Walpole (1717-1797), hijo del primer ministro británico Sir Robert Walpole, estudió en Eton y en el King’s College de Cambridge, centro que abandonó sin obtener un título. En 1747 Walpole adquiere una granja en Twickenham, a orillas del Támesis, que reforma y decora como un pequeño castillo gótico: Strawberry Hill. Durante años mantuvo una abundante correspondencia con los principales protagonistas de la política y la cultura de su tiempo, como Madame du Deffand o Sir Horace Mann. Escribió poesía, sátiras y ensayos históricos, pero la obra que le granjeó la inmortalidad fue un capricho literario titulado El castillo de Otranto (1764), publicado originalmente como si fuera la traducción de un texto italiano del siglo XVI, que inició una fecunda moda y un género literario que llega hasta nuestros días: la novela gótica.. El Castillo de Otranto comenzó a forjar el tenebroso imaginario formado por ominosos castillos provistos de lúgubres mazmorras, por una naturaleza sombría y turbulenta, y por sucesos y percances inesperados y escalofriantes. Escrita de un tirón por Horace Walpole (1717-1797) a raíz de una pesadilla –circunstancia a la que acaso debe la agilidad de su trama–, la novela tiene el interés añadido de ser una de las primeras apariciones de lo que luego se llamaría el surrealismo en la literatura.





El castillo de Otranto, cuya acción se desarrolla en la Italia medieval, narra la historia del tirano Manfred, cuya estirpe arrastra una maldición desde que su abuelo usurpara el poder del castillo a sus legítimos poseedores. Manfred trata de perpetuar su herencia casando a su débil hijo Conrad con la princesa Isabella, pero poco antes de la boda ocurre un accidente fatal de origen aparentemente mágico que frustra sus designios. A partir de este suceso, se desencadenarán una serie de misteriosos fenómenos sobrenaturales y pasiones encendidas que tendrán como escenario el asfixiante y siniestro decorado del castillo, uno de los principales “personajes” del relato: puertas chirriantes, pasadizos oscuros y criptas secretas hacen su aparición por primera vez. Había nacido la literatura de terror.


UN ATARDECER EN COMILLAS


UN ATARDECER EN COMILLAS





Una preciosa escultura preside el Cementerio de Comillas, declarado bien de interés cultural. Dicho cementerio está construido sobre una iglesia monacal de la Alta Edad Media, concretamente  del siglo XVI, que por obra y gracia de múltiples conflictos vecinales fue convirtiéndose en una ruina consolidada, el flamante cementerio de Comillas, y el Ángel preside la cúspide,  como si de un guardián perpetuo se tratase, testigos silenciosos de una pasión prohibida.






La escultura representa a “Abadón” o el Ángel del Abismo sin fondo del que habla el libro del apocalipsis,  símbolo a su pesar de la ciudad de comillas.

Mi compañía, la hermosura de un corazón al que jamás podré desvelar mi secreto, vestida de negro, pelo corto recogido con gracia, falda larga que deja asomar la elegancia de unos tobillos de ensueño, y cuya mirada triste me desgarra el alma.
Al final de la tarde, cuando el sol empieza a bostezar, busco  algún sitio alejado del cementerio donde juntos, podemos ver la magnitud del  guardián y de fondo,  el mar. Una Fotografía espectacular y sobre todo, un sitio perfecto para disfrutar de las vistas y quizá para darle vueltas a algún pensamiento, o a lo mejor, para buscar una respuesta ante el dulce sabor del silencio, ese mismo silencio que nos ensordece el alma, cómplice compañera de nuestra propia soledad, silencio sepulcral que solo es quebrado por el romper de las olas en la costa cercana.






Abadón nos observa sin fijar su mirada, consciente sabedor del destino, y de la importancia del sabor de la vida, que nos empecinamos en vivir como si nunca tuviera final, sin detenernos a degustar el placer de su caricia.



Desde lo más profundo de mi pensamiento , observo en gótico la representación de  los elementos desordenados de la esencia del hombre, casi poco dignos, dotados de escasa racionalidad y sentido, en contraposición con la magnífica esencia del amor, que a menudo el humano ser,  suele asociar al morboso y siniestro sentido animal del deseo y la brutal posesión, y pasea por mi mente  una trama que se desarrolla en la imaginación, y en la cual, me atrevo a confesar el sentimiento que me arde por dentro, ante la mirada de una lágrima que resbala por su mejilla y me ahoga la razón, en un paisaje,   cuyo único testigo mudo son los muros pétreos del cementerio, elemento arquitectónico fundamental, del que exhala una atmósfera de misterio y profecía final que marcará el devenir de una pasión reprimida, prohibida por las circunstancias de la vida, y que la persona amada, a la que me he atrevido a brindar una rosa negra, jamás llegará a conocer.


El choque brutal de la apasionada ambientación romántica, y el lúgubre paisaje de la tenebrosidad de las ruinas, me hacen mirarla a los ojos, cuyos pasadizos secretos que conducen a la profundidad de su alma, me condenan a la tortura perpetua del mudo silencio, y la cobarde conmiseración de la sufrida conformidad.


Aingeru Daóiz Velarde.-








domingo, 27 de octubre de 2019

LA HISTORIA DE UNA EMBAJADA RESCATADA DE LA MEMORIA



LA HISTORIA DE UNA EMBAJADA RESCATADA DE LA MEMORIA

La Embajada de España cerca de la Santa Sede tiene el doble honor de ser la Misión Diplomática más antigua de cuantas existen en el mundo y de mantener su residencia a través de los siglos en el mismo edificio. Hasta el siglo XV los Embajadores desempeñaban misiones temporales específicas como negociar acuerdos comerciales, tratados de paz, o fijar las estipulaciones de matrimonios entre príncipes. Es la República de Venecia el primer Estado que designa un Embajador permanente, precisamente aquí en Roma por la importancia espiritual y temporal del Papado. El Rey Católico Fernando de Aragón, por su condición de Rey de Nápoles y al ser Venecia su gran rival, establece también una Embajada permanente y designa para el cargo en 1482 al Caballero de la Orden de Santiago Don Gonzalo de Beteta, cuyos restos reposan en la Iglesia Nacional de los Españoles de Santiago y Montserrat.
Beteta inició la prestigiosa nómina de 151 Embajadores, del mundo de la diplomacia, la milicia, la nobleza, la política e incluso la Iglesia, que durante más de quinientos años han representado y defendido los intereses de nuestra patria en una misión diplomática marcada por su singularidad e importancia.



Tenemos que dirigirnos a documentos del siglo XV, para ver como se denominaba dicha Embajada, y concretamente en uno de esos documentos, de los cuales hay varios, me referiré al de  18 de septiembre de1484, que se refieren a la valoración que hicieran los Reyes Católicos ante la duda de a quién dejar en depósito los papeles de Beteta ordenando tomar ciertas medidas, ya no sólo referentes a este asunto concreto, sino que afectaban también a la propia institución de la Nación Española en Roma" de la Embajada.
"El Rey e la Reyna. Reverendo Padre Alfonso de Paradinas, obispo de Ciudad Rodrigo e demás diputados de la Nación Española en Roma. Ha llegado aquí Blas del Pino, Camarero e Secretario del honrrado cavallero e nuestro embaxador Don Gonzalo de Veteta, que santa gloria haya, e nos ha entregado vuestra atenta e cumplida carta de 29 de marzo de este año, con la qual nos participades la muerte de dicho Don Gonzalo, que decides siguió el día 27, dos días antes del despacho, refiriendo lo que havía declarado en su testamento acerca de los papeles pertenecientes a nuestro real servicio, decides que sin embargo, que dicho Don Gonzalo havía dispuesto en su testamento acerca de los papeles pertenecientes a nuestro servicio, decides que sin embargo que havía declarado que los testamentarios cuydasen de entregarlos a quien fuere nos servidos mandar, e que siendo vos. Reverendo Padre, uno de ellos, e haviendo considerado no haver en Roma persona que goze el character de nuestro criado, en quien poderlos fiar, con prudente reflexión, e para el mexor resguardo de ellos, dudaste cómo lo havíades de executar e facer, e por ende tubistes por conbeniente de juntar como juntástedes tres principales sugetos de la Nación..." Fol. 37rv.
Este es solamente un ejemplo, aunque hay más pero alargaría mucho el post donde claramente, a la Embajada se le denomina: “Embajada de la Nación Española en Roma”, simplificándolo numerosas veces con el nombre de “Nación” solamente; recuerdo que estamos hablando de 1480-84.
"Y assi se tomó por expediente por Monseñor Paradinas el juntar tres o quatro de los principales de la Nación para discurrir sobre la materia, y resolvieron que tres de los principales sugetos de la Nación fuesen con Notario a la casa de Don Gonzalo, difunto, y recogiendo todos los papeles, se pusiessen en un saco, y ligassen....., Ibid., fol. 36r.
…........... jamás de esta prerogativa e distinción, e que en juntas e funciones presidades e presidan a qualesquiera personas, estando inmediatamente al hombro izquierdo de nuestro embaxador e cardenales e otros perlados e eclesiásticos de la Nación". Fols. 40rv.
…......... para los casos graves, también nuestros embaxadores hayan de combocar a los diputados de la Nación referida, como los que representan el cuerpo entero de ellas …...,Fols. 42rv.
E en todas las consultas graves que os hicieren e para las quales os llamaren e representaredes al dicho embaxador e subcesores las necesidades de la Nación, los agravios que padeciere e la prevención del remedio, para lo qual teneredes irremisiblemente un día de cada semana entero para las audiencias de nuestra Nación e para oyr la necesidades de ella …..., Fol. 46rv.
Aparte de en castellano antiguo, también los hay en francés:
Gonzalo de Beteta est considéré comme un des premiers ambassadeurs permanents de l'histoire d'Espagne et le premier ayant assumé cette charge auprès du Saint-Siège. Son décès, survenu au cours de l'accomplissement de sa mission en 1484, donna lieu à l'intervention de la "Nación Española de Roma", chargée de la sauvegarde des intérêts royaux à Rome jusqu'à la arrivée du novel ambassadeur. Ces faits seraient manipulés historiquement et documentairement des siècles plus tard, en plein XVIIF siècle, au cours des revendications de prérogatives royales sur les églises nationales espagnoles à Rome. En s'appuyant sur un manuscrit de la Bibliothèque Menéndez y Pelayo de Santander, cet article tente d'aborder la
Parece ser que aunque ahora hay escépticos que lo discuten o niegan, en el siglo XV con los Reyes Católicos, se denominaba Nación Española, al menos eso dicen los documentos…sirvan estos como simples ejemplos.

HISTORIA DE LA EMBAJADA

En sus años iniciales (1480), los Embajadores se albergaban en palacios alquilados a cardenales o nobles romanos (Orsini, Altemps, Aldobrandini, Doria Pamphili, Urbino, De Cuppisy), hasta que en 1647, el nuevo embajador del Rey Felipe IV, Íñigo Vélez de Guevara, Conde de Oñate, adquiere por 22.000 escudos romanos el Palacio Monaldeschi, el cual había sido sede de la Embajada desde 1622, hoy conocido como Palacio de España.

La compra tuvo sus embrollos, los propietarios del Palacio, una vieja familia noble romana, la familia de los Monaldeschi, lo sacó a subasta pública, a través de un agente italiano, Bernardino Barber, el conde de Oñate, hizo una oferta por el palacio, pidiendo permiso de compra a la Congregación de Barones del estado pontificio, que tenía la potestad para aprobar la venta de palacios importantes. Posteriormente, se compraron otras cuatro casas junto al palacio para ampliar el edificio, en 1654 el rey Felipe IV envió 19.000 ducados para su mantenimiento y reparación.

El Palacio Monaldeschi, es un palacio barroco que alberga la sede de la Embajada de España ante la Santa Sede desde 1622. No alberga, por contra, la Embajada de España ante Italia, ya que esta se encuentra en la primera planta del Palacio Borghese de Roma.



La Embajada interviene en la elaboración por parte del Papa español Alejandro VI Borja de la Bula «Intercaetera», que da lugar al Tratado de Tordesillas y reparte el Nuevo Mundo entre los reinos de España y de Portugal. Después del «Saco de Roma» los Embajadores consiguen la reconciliación con el Papado, organizan la importante visita de Carlos V a Roma y logran el apoyo de los Estados Pontificios a las guerras de religión del Emperador. En la Embajada se negocia la llamada «Liga contra el Turco», la alianza entre España, los Estados Pontificios y Venecia, que permitiría derrotar en Lepanto a la flota otomana, librando a Europa de la amenaza turca.


Hay también capítulos desconocidos como el ofrecimiento que el Rey Alfonso XIII hace en mayo de 1915 al Papa Benedicto XV del Monasterio de El Escorial como residencia con extraterritorialidad para evitar los riesgos de la Primera Guerra Mundial y garantizar la libertad de su sagrado ministerio.



Los Embajadores se albergaban en palacios alquilados a cardenales o nobles romanos hasta que en 1647 el Conde de Oñate, Embajador del Rey Felipe IV, adquiere el actual edificio, cuya rehabilitación encarga al gran arquitecto Borromini quien fuera el rival de Bernini, y quien construye la maravillosa escalera de honor, una de las más armónicas de la ciudad. El Palacio de España custodia importantes obras de arte como las dos esculturas de Bernini, «El alma condenada» y «El alma beata», la magnífica colección de tapices o los cuadros de Madrazo, Vicente López, Wieldens, Mario de'Fiori, Mengs, Nattier, Palmaroli, etc.
Durante cuatro años fue residencia del pintor Velázquez, venido a Roma para adquirir obras de arte para la colección real. Aquí pintó «La fragua de Vulcano» y «La túnica de José», tomando como modelos al personal de la Embajada. Por encargo real, los Embajadores adquirieron más de dos mil pinturas de los clásicos italianos, que pasaron al Museo del Prado.




 Durante los siglos XVI, XVII y XVIII el palacio fue el centro de un mundo fastuoso, siendo escenario de los acontecimientos más brillantes de su tiempo en la ciudad de Roma, su pequeño teatro de madera fue un 20 de noviembre de 1782, escenario del estreno de Antígona de Vittorio Alfieri; durante cuatro años fue residencia del pintor Velázquez, venido a Roma para adquirir obras de arte para la colección real. Aquí pintó “La fragua de Vulcano” y “La túnica de José”.

La embajada alberga una colección de tapices gobelinos del siglo XVII, tapices de lana y seda del siglo XVIII originarios del Palacio Real de Madrid; cuadros del Museo del Prado de autores como Federico Madrazo, Vicente López, Nattier, Mengs, Mario di Fiori; numerosas esculturas donde destacan dos bustos de Gianlorenzo Bernini de 1619, "El alma beata" y "El alma condenada"...en la imagen, el Alma Beata.



El 8 de septiembre de 1857, el papa Pío IX inauguró la columna de la Inmaculada Concepción que preside la Plaza de España, plaza que lleva ese nombre en honor a la Embajada y en recuerdo de la definición del dogma de la Inmaculada del que España fue tenaz defensora durante siglos.


La Embajada esta, cerca de la Santa Sede,  y no ante la Santa Sede, como equivocadamente se la denomina. El diccionario de la Real Academia Española define la segunda acepción del término «cerca» diciendo que en lenguaje diplomático designa la «residencia de un ministro en determinada corte extranjera, y cita como ejemplo el del «Embajador cerca de la Santa Sede». Además el adverbio «cerca» recoge el antiguo privilegio de cercanía al Pontífice que tenía el Embajador del Rey católico de España frente al Embajador del Rey cristiano de Francia, eternos rivales durante esos siglos; el Embajador de España, estaba más cerca de la Santa Sede que el francés, ahora no tendría mucha importancia pero por aquel entonces, era toda una victoria para España.




EL ESCUDO DEL VESTÍBULO

En cuanto a lo referente al escudo de su vestíbulo, aclararemos lo siguiente…
Como hemos mencionado, el Palacio Monaldeschi donde se encuentra la Embajada, fue adquirido en 1647 aunque fue sede desde 1622.
La primera inversión que se hizo de mantenimiento y restauración, fue realizada en 1654, Francesco Borromini, arquitecto suizo-italiano, considerado uno de los máximos exponentes del barroco romano diseñó la ampliación del palacio y trazó la escalera principal de la embajada y el vestíbulo donde se encuentra el escudo en honor a los fundadores de la Embajada “los Reyes Católicos”, obra que continuo el arquitecto Antonio el Grande.

Entre 1827 y 1834 se introdujeron decoraciones de estilo neoclásico y pompeyano y desapareció del salón de baile y el pequeño teatro de madera.

Cualquiera que sepa un poquito de historia y sea mínimo observador, en un simple vistazo, diferenciara el escudo Católico frente al franquista; ya no digo que sepa distinguir la diferencia en sus alas, pico y en la posición de la cabeza del Aguila de San Juan, aunque es ya evidente; tampoco me atrevería a pedir, que se fijara en las columnas de Hércules que acompañan al escudo franquista y que eso lleva a que el escudo heráldico de los Católicos, sea de un tamaño más grande; sería mucho pedir, que lo pudieran diferenciar por la diferencia gráfica del yugo de Fernando y las flechas de Isabel; pero es totalmente imperdonable no darse cuenta la diferencia en la heráldica del segundo y tercer cuadrante que corresponde a Aragón y Dos Sicilias en los Reyes Católicos, y a Aragón y Navarra en el franquista.

Diferencia que hasta los inventores y nuevos fanáticos de la mal llamada Memoria Histórica, ciegos por un rencor sin sentido siguen sin diferenciar, persiguiendo y eliminando escudos anteriores al nacimiento de Franco; pero es que  en el siglo XVII, fecha de construcción del escudo en la Embajada Española ante la Santa Sede, Franco todavía no había nacido, como tampoco lo había hecho la persecución sin sentido de símbolos históricos como el Águila de San Juan y los restantes símbolos del escudo.

SU ACTUALIDAD Y ALGUNAS CURIOSIDADES

Como los palacios más exclusivos de Roma, la Embajada tiene fantasma propio, el llamado «Fray Piccolo», un antiguo capellán que siglos atrás fue muerto a espada por el Embajador castigando sus requiebros amorosos a la Embajadora. También el aventurero Casanova trabajó en la Embajada durante varios años como traductor de francés, hasta que tuvo que abandonarla abruptamente por un lío de faldas con la hija de un comerciante, pero de todo esto, hablaremos en otro post…En la imagen siguiente, busto del “Alma condenada”, de Bernini.






Entre los salones del Palacio destaca el precioso oratorio construido por Paradisi y adornado con pinturas de Constanzi y Bianchi. Bajo el altar se encuentra el cuerpo incorrupto de un joven mártir, San Letancio, miembro del grupo de mártires de Cartago cuya devoción impulsó San Agustín.
El «Privilegio del baldaquino» que preside el «Salón de los Palafreneros», rememora la presencia de un Papa el 8 de septiembre de 1857 cuando Pío IX bendijo desde el balcón de la Embajada la columna de la Inmaculada que preside la Plaza de España, a la que los Pontífices acuden cada 8 de diciembre, siendo recibidos por el Embajador.
Cabe destacar, sin duda,  la restauración de las fachadas, gracias al mecenazgo de Don Amancio Ortega, propietario de Inditex, cuya generosidad ha permitido acometer una rehabilitación urgente por el estado de deterioro del edificio, y que necesariamente debe ser ahora continuada por el Estado para recuperar esta joya y evitar el riesgo real de su ruina.




Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, la Embajada fue el centro de la vida social, política y cultural de Roma, compitiendo en prestigio con la corte del Papa. En su condición de Palacio real, cuenta con dos cámaras permanentemente preparadas para la estancia de Sus Majestades, y entre las salas de recepción hay un espectacular Salón del Trono, construido en tiempos de Carlos IV.
La Embajada lo es también ante la Soberana Orden de Malta y el Embajador de España desempeña el cargo de Gobernador de las «Obras Pías de los Establecimientos Españoles en Italia», una institución vinculada a la Iglesia que administra en Roma y Palermo los bienes fruto de donaciones de españoles para construir albergues, asilos, hospitales y sepulturas para los peregrinos.
La Embajada sigue siendo escenario de encuentros importantes que contribuyen a superar tensiones y abrir cauces de diálogo en las siempre complejas relaciones Gobierno e Iglesia. Cumple así hoy también este viejo y antiguo Palacio su función principal, nacida de su larga historia, cual es la de servir de sereno lugar de encuentro y de acuerdo, pero también, para recuperar la memoria de la historia.

Aingeru Daóiz Velarde.-

Fuentes
Corona de Aragón
Historia de España




miércoles, 11 de septiembre de 2019

CON RAZÓN O SIN ELLA.


CON RAZÓN O SIN ELLA. 

Aguafuerte, aguada, punta seca, buril y bruñidor. Estampación con entrapado. 248 x 341 mm.





Tras la introducción del primer desastre, de título “Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer”, comienza una serie de estampas en las que el espectador asiste a escenas de extraordinaria violencia. En ésta, por un lado puede interpretarse como la expresión del conflicto entre españoles y franceses que se expresa a través del título, los que tienen razón para combatir y morir y los que no la tienen, y por otro puede expresar la oposición existente entre el fanatismo y las pasiones como instintos naturales del ser humano y la razón propugnada por los ilustrados, en aquel tiempo conocidos como “afrancesados”, que eran españoles que apoyaban la llegada de Napoleón. 


A diferencia de otras obras contemporáneas del mismo autor, y en la que muestran espacio reconocibles, Goya no destaca ningún paisaje urbano, y centra de una forma destacada en primer plano, las figuras adquieren por su magnitud toda la atención, que son dos soldados españoles que se enfrentan a tres franceses, alineados como si de un pelotón de ejecución se tratase. Uno de los españoles, que sangra abundantemente por la nariz, sujeta en sus manos un puñal y alza su rostro con gallardía. El otro, situado algo más hacia el fondo, mira hacia el espectador con una expresión en la que se funden el dolor y el miedo al tiempo que empuña una lanza. Mientras todo esto sucede, al fondo, varios personajes se enzarzan en una feroz lucha, quizá para no correr la misma suerte de quienes van a ser ajusticiados en primer término. Goya emplea similar recurso al de Los fusilamientos del 2 de Mayo, el ejército, no está personalizado, es solo una máquina de matar, sin rostro. La dureza y la violencia se ven en las caras de los fusilados españoles. Entre los personajes del fondo la lucha continúa. 

En realidad de poco o nada pueden servir estas precarias armas con que los españoles se enfrentan a las bayonetas galas, armas que en el grabado se contraponen de manera evidente. En este sentido Goya nos muestra, tanto en esta imagen como en otras muchas de Los Desastres de la guerra, que frente al ejército francés bien provisto de armas, el populacho español trató de suplir las carencias materiales con su propio coraje…de esta guerra, nacieron situaciones heroicas y personajes, muchos de ellos, sentenciados al silencio y el anonimato, como podrían ser los que el artista nos presenta en esta estampa, tal y como recogen las recogen crónicas de los inicios del levantamiento popular. 

Podemos ver la frialdad de los soldados, a los que no vemos el rostro, como si se tratase de una máquina de matar, ya que Goya presenta a los verdugos de espaldas al espectador, con sus rostros ocultos, como una forma de insinuar el carácter universal de la violencia invasora, que contrasta con los rostros frontales de los dos españoles, trágica expresión de la muerte y el sufrimiento humano. Además de este brutal contraste visible en primer término, en el que se entrecruzan las puntas de las bayonetas, Goya esboza con todo detalle, en segundo plano, la otra cara del enfrentamiento, aquel en el que perecieron numerosos soldados imperiales; así podemos ver entre las piernas del hombre situado en el centro de la composición, a un grupo de españoles acuchillando a un soldado francés, y, con algo menos de precisión, a la izquierda, a otro español armado con otro cuchillo amenazando a la sombra de un soldado. 


Recordemos que Goya fue espectador y actor de estos acontecimientos. El pintor vivía en Madrid cuando, el 2 de mayo de 1808, tuvo lugar el levantamiento de la población En la primera semana de octubre de ese mismo año, se trasladó a Zaragoza, ciudad que había sufrido un largo y destructivo asedio por parte del ejército francés, llamado por el general Palafox para que inmortalizara con su pintura las glorias de aquellos naturales. 

Aingeru Daóiz Velarde.- 


Fuente: Museo Nacional de El Prado. 










martes, 10 de septiembre de 2019

TRISTES PRESENTIMIENTOS DE LO QUE HA DE ACONTECER



TRISTES PRESENTIMIENTOS DE LO QUE HA DE ACONTECER






Francisco de Goya y Lucientes.

1814 - 1815. Aguafuerte, Bruñidor, Buril, Punta seca sobre papel avitelado, ahuesado, 178 x 220 mm.

Goya no publicó en vida su serie grabada de los Desastres, y por razones obvias, ya que nadie estaría dispuesto a adquirir, tras dolorosos años de guerra, una serie en la que desde la primera a la última estampa el lector es testigo de una ininterrumpida secuencia de calamidades a cuál más terrible, y decidió que se guardaran los cobres en una caja en la Quinta del Sordo y así quedaran hasta años después de su muerte, siendo publicados por primera vez en 1863 por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Aunque Goya no hizo en vida edición de la serie, conocemos un ejemplar completo encuadernado: el que regaló a su amigo Juan Agustín Ceán Bermúdez y que hoy se conserva en el Bristish Museum. 


Esta estampa da inicio a la serie, “Los desastres de la guerra”, de Goya, y es la primera de una serie de 82 que la componen. Napoleón pactó con el rey Carlos IV y Manuel Godoy el paso por España camino de Portugal, lo cual terminó en la invasión de los ejércitos franceses. Los ojos implorantes y las manos extendidas en una clara actitud de desesperación, y cuya mirada se dirige al cielo, los gestos de este personaje parecen pedir clemencia ante el presentimiento de los acontecimientos que va a crear la Guerra de la Independencia (1808-1814).


El fondo es caótico, oscuro, casi tenebroso y el simbolismo de la figura se encuentra muy cerca del espectador, para así crear más dramatismo. Fondo y figura se unen en una especie de torbellino sin sentido, donde prima la soledad y el miedo ante la tragedia que se avecina, que no es sino la muerte como resultado de la guerra. Goya da carácter a la escena como un emblema del miserable pueblo español abandonado por sus gobernantes ante la invasión francesa que en forma de seres monstruosos le amenaza en la oscuridad. Sólo los héroes, hoy casi olvidados por el nuevo abandono de la nueva política, secundaron el levantamiento de toda una nación, desde los eriales regados con sangre de la tierra que los acogería en su seno.

En la estampa, queda casi imperceptible a la mirada la disposición de un paisaje en la lejanía, y se advierte la presencia una claridad que deja espacio a la esperanza.

Aingeru Daóiz Velarde.-






sábado, 17 de agosto de 2019

LA ALCAZABA DE MÁLAGA



LA ALCAZABA DE MÁLAGA

Posiblemente, la primera  mezquita que se levantó en esta zona la ordenó construir el emir Mu’awiya bin Salih al-Himsi, alrededor del 754. Posteriormente, entre los años 904 y 910, Abd Allah I ibn Muhammad I, séptimo emir de Córdoba, atacó Málaga y destruyó los arrabales de la ciudad. Abd Allah I era abuelo de Abd al Rahman III (891-961), quien dio orden de destruir las fortalezas y alcazabas de la Cora de Rayya (Málaga y S de Córdoba), cuya capital era Arxiduna (Archidona).

Con la desintegración del califato de Córdoba, la taifa de Málaga pasó a poder de los hammudíes, descendientes de Idris, fundador de Fez y descendiente de Mahoma. El primer califa fué Ali ibn Hammud al Nasir y le sucedieron otros doce. El califato de los hammudíes duró desde 1009 hasta 1055, año en el que Málaga fué conquistada por Badis ibn Habus, tercer rey de la Taifa de Granada (1038-1073) y perteneciente a la dinastía bereber de los ziríes.

Badis mandó construir la Alcazaba entre 1057 y 1063, como capital política, administrativa y militar y puso al mando a su hijo Buluggin ibn Badis. La Alcazaba se levantó sobre una antigua villa romana y para su construcción se reutilizaron materiales procedentes del teatro romano,  construido sobre una anterior fortificación de origen fenicio-púnico.
Este Palacio fortaleza cuyo nombre en árabe significa ciudadela del árabe qasaba, al kasbah, 'ciudadela',  es una fortificación palaciega de la época musulmana.






Ocupaba el extremo oriental del desaparecido recinto amurallado de la ciudad, como todas las alcazabas musulmanas, de manera que los frentes de mediodía, poniente y norte quedaban a intramuros.
La Alcazaba se encuentra asimismo junto al teatro romano de Málaga, el parque de la ciudad y frente al puerto, en un enclave singular.







Es, sin duda,  uno de los monumentos históricos de la ciudad, un espacio muy visitado por conjugar historia y belleza en un mismo recinto, y de visita casi obligada.
De época musulmana está situada a los pies del monte Gibralfaro donde está el Castillo defensivo árabe al que estaba unido por un pasillo resguardado por murallas llamado La Coracha; junto al Teatro romano y frente al edificio de la Aduana, es una oportunidad para ver en solo unos metros la unión de las culturas romana, árabe y renacentista, lo que hace a este rincón un lugar muy especial. 



Construida entre 1057 y 1063 según los historiadores musulmanes a instancias del rey de taifas bereber de Granada, Badis, como ya hemos comentado anteriormente, tiene unas vistas magníficas sobre la ciudad.  En su construcción se emplearon materiales de acarreo y se reutilizaron piezas del anexo teatro romano, como columnas y capiteles. Imágenes de Málaga desde la Alcazaba.




Posteriormente llegan a Málaga los Almorávides en 1092 y los Almohades en 1146. En el 1279 la conquista Muhammad II Ben al-Ahmar y pasa al reino Nazarita. Su reforma le confiere una profunda impronta como edificación nazarí construida sobre la roca. Conjuga las necesidades de defensa y la belleza de un palacio árabe organizado a base de patios rectangulares y crujías en torno con sus jardines y estanques. Sus estancias que, en la tradición de la arquitectura granadina, buscan en los interiores la alternancia de luces y sombras para conseguir esos juegos que tan bien dominan los alarifes árabes
Su componente militar la hace una de las obras más importantes musulmanas conservada en España. Con matacanas, torres albarranas con saeteras y murallas almenadas como elementos defensivos, sin embargo su mejor defensa estaba en su situación, dominando desde sus balcones la ciudad y la bahía.  Cuenta con un patio de armas que previamente fue un barrio de la ciudad, de hecho su plaza central fue nombrada como la plaza de San Gabriel.





La Alcazaba participó en la toma de Málaga por Fernando el Católico, quien tras vencer y conquistar a El Zagal en Vélez, asedió Málaga que estaba en manos del Zigrí y sus Gomeres.
El 19 de agosto de 1487 entran en la ciudad los Reyes Católicos, quienes tomaron posesión de la ciudad, rendida por hambre después del largo asedio. Izaron la cruz y el pendón de Castilla en la Torre del Homenaje. El rey Fernando entregó a Málaga la imagen de la Virgen de la Victoria, talla de origen alemán regalada por el emperador Maximiliano I al monarca español, que desde entonces es la patrona de la ciudad.
 Posteriormente, todo el recinto vivió un proceso de abandono y saqueo. Los muros exteriores fueron usados para la creación de las casas del barrio de la Coracha. No fue hasta las primeras décadas del siglo XX cuando se empieza a rehabilitar el edificio. El material empleado en la construcción de la Alcazaba fue en gran parte una piedra caliza fosilífera que se descompone fácilmente, por lo que a lo largo de su historia sufrió importantes reconstrucciones, la mayor de ellas y de la que nos ha quedado constancia historica a través de las crónicas fue la realizada en época Taifa por Badís, rey zirí de Granada entre 1040 y 1065, que la fortaleció y la amplió hasta el punto de que muchos autores lo consideran el constructor. La mayor parte del Palacio pertenece al s.XIV, muy reconstruido en la restauración de 1930.

 A su alrededor había un barrio, hoy totalmente desaparecido, que tenia incluso su sistema para evacuar las aguas fecales, y con letrinas en casi todas las casas, lo que acredita el alto nivel de civilización que existía en esos momentos. La Torre del Cristo antiguamente era el punto de entrada al barrio que fueron creando los malagueños y que actualmente se encuentra poblado de viviendas. El nombre de la puerta y de la torre tuvo su origen a que una hornacina de Cristo con tres huevos de avestruz adornaban la entrada. El barrio en cuestión se encontraba en la parte más oriental del último recinto , donde se hallaron las ruinas de  pequeñas casas formando lo que hemos venido a llamar como un barrio de tres manzanas entre calles enlosadas. En la imagen, la Torre del Cristo.





Un pequeño baño y dos viviendas muy pequeñas conformaban la manzana sudoeste y otras dos pequeñas también las de la manzana más oriental. De mayor tamaño eran las tres viviendas encontradas en la manzana sur. La altura máxima de los muros que se han conservado es de un metro. Las puertas de las viviendas estaban compuestas por dos hojas de madera. La distribución de las viviendas estaba muy bien aprovechada: todas con un pequeño patio casi cuadrado, con aceras y crujías alrededor, en torno al cual se distribuían las habitaciones. Algunas de las casas conservan los primeros peldaños de las estrechas escaleras que conducían a la planta superior. El suelo de las habitaciones consistía en una capa de mortero de cal teñida de almagra, aunque algunas conservan losetas de barro y piezas de mármol aprovechadas.



En el interior de las casas se encontraron zócalos pintados de rojo, con inscripciones en cúfico y dibujos geométricos de lazo de a ocho.
En la parte septentrional del barrio había un baño, en donde el agua subía a través de una noria desde un pozo profundo al que llamaron Airon, situado el castillo de Gibralfaro,  hasta el recinto inferior.


El sistema defensivo es único y es considerado el mejor de las alcazabas de su época, ya que dispone de tres recintos, uno dentro de otro que aumentaba su seguridad, además de su posición estratégica. De estos tres patios o recintos consecutivos, podemos decir que  el primero llamado de Los Surtidores, conserva en su lado sur una arquería Califal que da paso a una sala desde la que se accede a la Torre de la Armadura Mudéjar, cubierta con armadura de salo del sXVI y a la Torre de Maldonado, con bellas columnas de mármol originales y que es un espléndido mirador sobre la ciudad.








A través de un pabellón reconstruido se accede al interior del Palacio Nazarí con el Patio de los Naranjos y al de La Alberca, y desde él, a la  zona ocupada por el Barrio de Viviendas. Imagen del patio de la Alberca. 




 La Alcazaba dispone de un espacio entre dos recintos defensivos, actualmente cerrado al público, en el que se encuentra un camino con una preciosa pradera, en la que se pueden ver cómo eran las mazmorras para los presos que tienen forma de embudo invertido bajo tierra.




Imagen del interior de la Alcazaba malagueña, por un camino que accede al castillo de Gibrañfaro, que se encuentra cerrado, aunqu8e se puede acceder por el exterior.



Para llegar a la parte más elevada, donde habitaban el alcalde o cadí de la ciudad, era necesario atravesar desde el interior de la ciudad los tres recintos concéntricos amurallados y alargados que antes he nombrado, y ocho puertas fortificadas; dos de ellas en recodo, que daban seguridad a sus habitantes, tanto a los reyes y gobernadores musulmanes, que habitaron el palacio nazarita, como a los que moraron en el arrabal a intramuros. En la parte central del recinto superior están los Cuartos de Granada, residencia de los gobernadores. Se conserva el palacio nazarí de los siglos XIII-XIV, que se organiza en torno a los tres primeros patios antes mencionados.




  La presencia de torres albarranas con saeteras y murallas almenadas también aportan importantes elementos defensivos. Desde los balcones del palacio se puede observar una panorámica excepcional de la bahía.
 Poca gente conoce que en su interior se encuentra un pozo denominado ‘Airón’ que tiene unos 40 metros de profundidad y que se utilizaba para el suministro de agua para los habitantes del palacio en caso de no poder salir por agua.
 A través del espacio intermedio entre las fortificaciones, se encuentra una vía de escape para que en caso de invasión, el gobernante pudiese escapar sin tener que atravesar la ciudad de Málaga, este acceso llevaba a la torre del Homenaje. Una vez se edificó Gibralfaro, esta puerta perdió su uso y se tapió.



Tuvo sucesivas reconstrucciones, algunas hasta en el siglo XX, como hemos comentado antes, y actualmente es visitable con importantes muestras arqueológicas expuestas. En las primeras excavaciones para su restauración, aparecieron restos de muros romanos de hormigón revestido de estuco rojizo y pequeñas albercas excavadas en pizarra, destinadas a la preparación del Garum (pasta de pescado que elaboraban los romanos) y una mazmorra donde encerraban durante la noche a las cautivas cristianas que trabajaban de día.

Como en toda fortaleza no hay un único acceso. Sus murallas están salpicadas de puertas de madera que guardan secretos, entradas que pasan inadvertidas y rejas que dejan ver, pero nunca del todo. Una de estas últimas es la que se nos abre desde un lateral del patio de época taifa y nos conduce a una vía lateral que rodea el palacio Nazarí. Al otro lado del muro, el turismo, acaba su recorrido oficial por la Alcazama de Málaga, con la visita a esta zona noble habitada en otro tiempo por reyes, visires, gobernadores o alcaides, según la época. Pero a este lado todavía queda una tercera zona de la fortaleza, la más alta tras superar la entrada y el nivel medio, conocida como el barrio árabe, el tesoro mejor guardado de esta fortificación, y su zona más desconocida, aunque también la de conservación más delicada. 

La sensación es que entramos en un túnel del tiempo y nos quitamos unos cuentos siglos de encima. Una impresión que alimentan calles estrechas que denotan su origen árabe , hay tramos en los que solo cabe una persona. Esta cara oculta de La Alcazaba comienza mostrando los baños árabes que pertenecían al palacio y, más allá, un conjunto de ocho viviendas en las que llegaron a residir unas 40 personas que estaban al servicio de dueño y señor de Málaga, además de los soldados para la defensa de la fortaleza. Una pequeña ciudad que quedó tocada por aquel violento seísmo de 1680. La huida despavorida de los habitantes a zonas más seguras hizo que la naturaleza se apropiara de las casas. 


La primera parada de este itinerario oculto es una construcción con forma de ‘U’ en la que residía el cuerpo de guardia.

De allí a las viviendas del barrio sólo hay un paso. Concretamente, una calle angosta. La arqueóloga explica como la arquitectura sigue cánones romanos y que incluso dan idea de un alto grado cultural y social. No solo por la independencia de cada residencia, sino porque a las mas grandes se accede por un zaguán con forma de ‘L’ que impedía la visión del interior desde fuera y preservaba la intimidad de los habitantes. Muchas de estas casas árabes fueron desenterradas en los años 1939-40. Y con ellas salieron a la luz zócalos pintados de almagra , un tinte de óxido rojo,  y pavimentos de alto valor arqueológico que se dejaron a cielo abierto. Habían permanecido conservados bajo tierra desde los siglos XI y XII, pero su exposición a las inclemencias del tiempo provocó buena parte de su destrucción. Por esa razón, estos frisos aparecen ahora mallados para su protección y todo el barrio se ha techado al considerarse el conjunto una zona arqueológica que llega hasta la torre del homenaje, que continúa parcialmente derruida.



Una delicada situación de conservación que mantiene, por el momento, toda esta zona vedada al público, pero los amantes del romanticismo y la historia de la belleza, mantenemos  la esperanza de que algún día se pueda visitar.


LA LEYENDA DEL FANTASMA DE LA ALCAZABA, Y ALGUNA OTRA MÁS.

Una de las historias más misteriosas y antiguas de Málaga tuvo lugar en la Alcazaba. Antiguamente en su interior se encontraban casas de clase baja; se conocía como la zona de La Alcazabilla.
El verano de 1936, durante el cual se estaban realizando excavaciones en La Alcazabilla, se encontraron unas pequeñas figuras con nariz alargada y sombrero. Las identificaron con los duendes de las historias que se contaban a los niños por aquel entonces. ¿Tendrían algo que ver con lo que ocurrió a continuación? En la imagen, la Alcazaba en aquel tiempo.



Tras la puesta de sol y cuando ya se dirigía a casa un fuerte ruido sobresaltó a una de las vecinas, esta alzó la mirada y pudo ver una sombra de gran tamaño. La sombra se encontraba en uno de los antiguos torreones y parecía observarla desde la altura. La mujer, sobresaltada, avisó a otros vecinos que salieron a ver que ocurría; todos fueron testigos de tan tenebrosa aparición. La figura tras sentirse descubierta desapareció no sin antes dejar caer una piedra a los pies de los vecinos que allí se habían congregado. Sobresaltados continuaron discutiendo sobre el suceso hasta altas horas de la noche, fue una situación inquietante.
El día siguiente y alrededor de las 11:00 horas comenzó una lluvia de piedras. El origen no era claro pero muchos vecinos aseguraron que venían de la casa número 24, en abandono tras la muerte de su último inquilino.
La lluvia de piedras duró todo el día, pero no fue todo. Al caer la noche esa misteriosa figura volvió a hacer acto de presencia; esta vez la acompañaban sonidos de lamentos y cadenas según atestiguaron los allí presentes. Los vecinos con temor pero decididos se aventuraron a ir por ese extraño ser, el cual desapareció sin dejar rastro.

Pasó otro día y a la mañana siguiente volvió la lluvia de piedras; el fenómeno hirió a tres mujeres que se encontraban en el lugar. Esta vez y ante el cariz amenazante que estaban tomando los acontecimientos los vecinos decidieron asaltar rápidamente la casa abandonada desde la que suponían se lanzaban las piedras.
Esperaban encontrar a alguien allí escondido, una persona física que había decidido gastarles una broma pesada. No se esperaban lo que ocurrió a continuación.
Echaron la puerta abajo y al entrar vieron que las llaves estaban puestas por dentro y que no había un hueco lo suficientemente grande ni para que un niño pudiera escapar, lo cual descartaría la presencia de alguien físico. La creencia de que era un fantasma ganaba cada vez más adeptos.
Con la puerta entreabierta tras aquel intento por cazar al amenazante ser  eran muchos los curiosos que se asomaban. Fue el caso del llamado Jaime Morales, un chico que para demostrar su valía frente al grupo de amigos decidió entrar solo a la casa. Este chico aseguró haber visto al fantasma, dijo que este iba vestido como una persona normal. El muchacho quiso alcanzarlo pero recibió un ladrillazo mientras la figura huía por una ventana. Esta ventana según se pudo comprobar más tarde no era lo suficientemente grande para que ninguna persona pudiera pasar, lo que añadía aún más misterio al relato.




Finalmente el suceso tomo importancia hasta el punto de que los guardias fueron a registrar todo el lugar. No lograron encontrar a nadie ni nada sospechoso.
El fantasma dejó de aparecer y pasó a formar parte de las muchas leyendas de Málaga.
En la actualidad y con un entorno completamente reformado aún hay guardias de seguridad que dicen ser testigos en ocasiones de una figura oscura que recorre la Alcazaba y se pierde tras las esquinas, ruidos de piedras que parecieran ser lanzadas y gritos que resuenan en el silencio de la noche sin un origen concreto.
¿Seguirá visitando el lugar el fantasma de la Alcazaba? ¿Sería el antiguo vecino ya fallecido, alguien enlazado con el pasado de tan imponente monumento que se niega a marchar?...Puede que algún día, me atreva a contar cierto encuentro nocturno con la aparición fantasmagórica de cierta princesa, bueno, más concretamente  una reina y guerrera cristiana bereber zenata , según me contó,  de la tribu Yarawa, de nombre Dihia al-Kahina, con la que tuve cierta experiencia en una visita nocturna a mi enamorada Alcazaba malagueña…



Aingeru Daóiz Velarde.-